Intercambio de experiencias

Los entusiastas lo consiguen

V. V. Gorbunov

Resumen en español de Tyazhelaya Atletika. Ezhegodnik 1986 (Moscú: Fizkultura i Sport, 1986), pp. 54–56: el texto es una paráfrasis, no una traducción.

Sobre la escuela deportiva especializada de Mogilev.

El Dniéper en Mogilev no es tan majestuoso como en Kiev, pero en un día soleado es igual de tranquilo y amable. «Un lugar maravilloso, ¿verdad?», dice Anatoly Leonidovich Lobachev, fundador de la conocida escuela deportiva especializada que ha dado a nuestro deporte muchos buenos maestros del «juego del hierro». En la base turística Dnepr los jóvenes halterófilos pasan el verano en tiendas de campaña, entrenan en un claro del bosque, juegan al voleibol y al baloncesto y nadan en el río. Cuando llueve mucho, la terminal del trolebús está cerca, así que pueden ir a la ciudad después de comer, entrenar y volver para la cena.

Los campeones de la escuela

Los levantadores de Mogilev dejaron una marca seria en mayo de 1982, cuando Dnepropetrovsk acogió los Campeonatos de la URSS. La categoría de 75 kg terminó contra todo pronóstico. Aleksandr Aivazián, de la región de Moscú, empezó con seguridad, arrancando 162 kg, por encima del récord mundial de Nedelcho Kolev, y luego envió 192.5 kg para un total de 352.5 kg. A Vladimir Mikhalev, de Mogilev, aún le quedaba un envión de 195 kg; lo consiguió y, al ser algo más ligero, se llevó el oro. Al cierre de aquel torneo Aleksandr Borisenok, con 110 kg, envió 241 kg y batió el récord mundial del campeón olímpico Leonid Taranenko. En 1985 Borisenok ganó el título del total olímpico en Volgogrado y, en el centenario de la halterofilia rusa en Leningrado, la Copa de la URSS en la categoría de superpesados.

Otros nombres siguieron. En los III Juegos Deportivos Juveniles de toda la Unión León Kaplun venció a todos los superpesados, y en 1983 la escuela ganó el título por equipos en las competiciones de toda la Unión de jóvenes levantadores de 15–16 años. Los levantadores de Mogilev destacan a menudo en las escasas categorías ligeras: Oleg Kechko (52 kg), Feliks Tamarin (56 kg) y Vyacheslav Lazerko (67.5 kg). Los dos primeros ganaron títulos y superaron los estándares de maestro muy jóvenes. En la XVII Spartakiada de Escolares de toda la Unión en Tashkent, Leonid Lobachev y Lazerko obtuvieron los primeros premios, y Tamarin venció a sus coetáneos en los I Juegos Deportivos Juveniles de Verano de toda la Unión en Minsk. Todos entrenaron bajo un mismo techo.

La construcción de la escuela

En la avenida Mira, en el centro de Mogilev, junto al Palacio de Deportes, había antes una vieja sala de calderas. Los levantadores de Lobachev empezaron a trabajar en ella en 1978, cortando equipos y retirando decenas de toneladas de metal, hormigón y ladrillo, y un año después ya entrenaban bajo su propio techo. La fachada lleva ahora las palabras «Consejo Regional de Mogilev de Spartak, Escuela Deportiva de Halterofilia».

Aquí nadie espera la caridad; lo hacen todo ellos mismos. Hay dos salas de entrenamiento, para treinta levantadores y para quince, un centro de recuperación con sauna, piscina pequeña y sala de masajes, vestuarios, duchas, una sala de entrenadores y salas para leer, ver la televisión, hacer los deberes o echar una siesta. Los chicos aprenden la independencia desde el principio: cada uno lava su propia ropa deportiva y la seca en una sala especial. Lobachev y sus ayudantes, todos antiguos alumnos, impresionan por su creatividad y entusiasmo.

Las escuelas especializadas rara vez tienen campamentos propios, y los campamentos deportivos ordinarios carecen de las condiciones básicas de entrenamiento, así que Lobachev organizó un campamento de tiendas con la base Dnepr. La vida espartana une al equipo y endurece a los chicos contra los resfriados, y las barras, las pesas rusas y las mancuernas viajan con ellos.

La selección de chicos del campo

El verano también sirve para la selección. La experiencia muestra que los futuros levantadores deben buscarse no en la ciudad sino entre los chicos del campo, acostumbrados al trabajo físico diario: Borisenok procede de Kozulichi, Lobachev de Chkalovo, Tamarin de Berezino. Se envían invitaciones impresas a los chicos rurales de los cursos 6–8, que mandan sus datos; la escuela los convoca a un examen médico y una entrevista, lleva a los adecuados al campamento de verano y observa su diligencia, su adaptación al equipo y su carácter. Esto permite una selección fiable para el internado deportivo, con las pérdidas reducidas al mínimo.

El propio Lobachev es del campo, nació en Kanichi, en la región de Mogilev. En la escuela practicó atletismo, esquí y voleibol; en la Academia Agrícola Bielorrusa entrenó con el futuro campeón olímpico de lanzamiento de martillo Romuald Klim y una vez levantó sin esfuerzo 70 kg por encima de la cabeza, tras lo cual el entrenador de los levantadores estudiantes le dijo que se pasara a la halterofilia. Era Candidato a Maestro del Deporte cuando se graduó como ingeniero agrimensor, llegó a Maestro del Deporte de Categoría Internacional y miembro de la selección bielorrusa, y ganó el bronce en la primera categoría de pesados en los Campeonatos de la URSS de 1968. Más tarde completó cinco años de estudios por correspondencia en el Instituto Bielorruso de Cultura Física.

Lobachev cree que llevar a los chicos del campo al deporte también los educa. Maestros del distrito de Berezino escribieron sobre el prometedor Feliks Tamarin, que había crecido en una familia problemática, y Lobachev lo acogió. Feliks se formó como técnico de instrumentos para la industria química y destaca por su concentración y por la preparación cuidadosa de cada levantamiento.

Resultados y reconocimiento

Gracias a este trabajo, entre los alumnos de Lobachev hay campeones nacionales y ganadores de toda la Unión, cuatro Maestros del Deporte de Categoría Internacional y casi treinta Maestros del Deporte. El primero fue Fyodor Konovalov, hoy un respetado reparador de televisores; otros se hicieron constructores, maquinistas, ingenieros, médicos, maestros y oficiales. El Presídium del Soviet Supremo de la RSS de Bielorrusia le concedió un Diploma de Honor, y el Comité de Deportes de la URSS lo nombró Entrenador Honorario de la URSS por preparar a la selección que ganó el torneo «Amistad-84». Leonid Leontievich Gusakov, un compañero levantador que ayudó a crear el centro, también ha sido distinguido.

El Maestro Emérito del Deporte Valery Shary, dos veces campeón del mundo y de Europa y ganador olímpico en Moscú, que empezó en la pequeña ciudad de Cherven, en la región de Minsk, dijo que lo esencial es el entusiasmo de entrenadores y deportistas y el interés de los dirigentes deportivos, que se manifiesta en las exigencias a los entrenadores y en la ayuda que se les presta, sobre todo en zonas remotas donde un entrenador que descubre un talento puede carecer de métodos y de experiencia. El comité deportivo regional y el consejo regional de Spartak muestran este cuidado por la escuela de Mogilev, y por eso en Mogilev crecerán nuevos campeones.